@LíneaCaliente
Nahle/Pepe Yunes… ¡No me ayudes comadre!
Por Edgar Hernández*
¿De verdad Nahle estaría dispuesta a esperar con los brazos abiertos a Pepe Yunes en las playas contaminadas con casi 100 toneladas de “gotitas” de chapopote tras afirmar que “¡Ojalá nos hubiera ayudado a limpiar!”?
“La gobernadora zacatecana de Veracruz”, tal como la moteja la prensa nacional, pretende colocarse como aquella que se la pasó horas enteras limpiando playas cuando en realidad lo que hizo fue pisar unos metros de arenas limpias de petróleo y chapopote y posar para la foto.
“¡Ojalá nos hubiera ayudado a limpiar!”, se justifica tras minimizar y descalificar a quienes alertaron sobre los primeros 36 kilómetros de manchas petroleras en el Gofo de México y restar importancia a organismos ecológicos, con descolones a pescadores y dar un portazo en la cara a la periodista que se atrevió a preguntarle sobre lo mismo.
En realidad, Nahle y Pepe solo han tenido un encuentro cara a cara.
Fue en el marco del debate por la gubernatura el 27 de abril de 2024 cuando dejó con la mano extendida al entonces aspirante al gobierno de Veracruz por la coalición opositora PRI-PAN-PRD.
Fue un desplante que le causó severas críticas a pesar de justificarse con ese tan trillado señalamiento de “acoso y violencia de género” cuando en realidad lo que Pepe hizo fue ratificar -en el marco del debate- lo que ya se sabía, su fortuna mal habida y el cúmulo de propiedades millonarias en Veracruz, el resto del país y el extranjero.
“¡Ojalá nos hubiera ayudado a limpiar!”, insiste tratando de escapar con acciones estridentes cuando la realidad apunta que ese es su estilo de hacer política sustentado en el berrinche y los malos modos.
Olvida que desde que apareció en el escenario político veracruzano ha sido objeto de un señalado rechazo ciudadano y que mes con mes, desde hace 16, las encuestas la colocan como la peor gobernadora a nivel nacional.
Día con día los “carroñeros de la información”, que no es más que la prensa crítica, le recuerdan que nada mas le hace al cuento con el “Bachetón”, con las inexistentes “Camionetitas de la Salud” y sus pírricas inauguraciones de tramos de carreteras.
“¡Ojalá nos hubiera ayudado a limpiar!”, insiste cuando su memoria flaca le hace olvidar que a quien hoy vilipendia cuando fue Senador de la república fue calificado como “Gestor Histórico” por traer a 82 municipios más de 5 mil millones de pesos de inversión para obras y acciones en la entidad.
¿Ayudar fue haber gestionado 900 millones para el sector cañero, 400 MDP para el cafetalero, 50 MDP para el citrícola, 42 MDP para el piñero, 177 para otros cultivos y 15 millones para los ganaderos?
O ayudar es confundir que el rio Cazones “se desbordó ligeramente” cuando las inundaciones en el norte de Veracruz dejaron 36 muertos y 230 mil damnificados.
¿Ayudar es sostener ante el reclamo ciudadano que la muerte de la maestra Irma Hernández fue por infarto y no por ajusticiamiento del crimen organizado o que el causante del derrame de crudo fue un barco “fantasma” que sigue sin aparecer?
¿Ayudar es permitir que el marido José Luis Peña y compadres transiten impune con sus negocios ilegales o voltear para el otro lado cuando el yerno trafica con medicinas?
Su “¡Ojalá nos hubiera ayudado a limpiar!” se suma a la larga lista de justificaciones por esos sospechosos donativos en 2006 para Morena en el marco de la presidencial de López Obrador.
Evoca el tema de Dos Bocas, el Huachicoleo y las refinerías clandestinas en Veracruz, así como la imparable violencia y auge del Grupo Sombra.
Es el no conformarse con la pérdida de casi un millón de votos en la elección municipal de 2025 y arrebatarle en la mesa a Movimiento Ciudadano la alcaldía de Poza Rica.
A ello se suma el persistente enfrentamiento con el fundador de Morena, Manuel Huerta Ladrón de Guevara hoy empeñado en llevarla a la Revocación del Mandato.
También cuentan los corajes que no la dejan ni desayunar cuando el “Conserje” no ata ni desata o le falla Igor -tiene nombre de caricatura- y es regañado y -este sí- violentado en público o contemplar al de Economía que no sabe ni como se llama o la de Protección Civil que es más efectiva como dama de compañía que como secretaria de estado.
Y así, hasta el infinito.
“¡Ojalá nos hubiera ayudado a limpiar!”, grita tras insistir que no es a ella a quien atacan: “¡Atacan a Veracruz!”, pretendiendo endosar a más de 8 millones de veracruzanos el pleito que trae con partidos políticos y opositores a su régimen y su propio movimiento.
Es también el coraje que carga contra Pepe, derrotado electoralmente por la vía de la trampa, pero aclamado por donde se para.
Allá Nahle y sus broncas.
Allá ella y su oriundez. Allá ella y sus pleitos y fantasmas que se le aparecen cada vez que le mencionan al “Mostro de Perote” y sus aspiraciones para el 2027 y 2030 en donde ella ya no va a estar.
En Nahle, más que en Pepe, cabe lo mismo que ella sentencia: “¡Que Diosito la ayude”!
Tiempo al tiempo.
*Premio Nacional de Periodismo
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