CONTRASEÑAS
+ “Ver Veracruz”, el documental de un xalapeño en Festival de Cannes,
Francia.
+ En estos días se ha presentado en el Chelsea Film Festival, en Nueva
York.
+ Andrés Ramírez es un joven cineasta de 30 años, oriundo de Xalapa.
Miguel
Valera
Andrés Ramírez, un joven xalapeño, de apenas 30 años, llevó al Festival de cine de
Cannes, Francia, imágenes de la vida cotidiana de Veracruz y Boca del Río en el
International Cellphone Cinema Showcase 2026, ganando premios en las
categorías como Mejor Documental, Mejor Dirección de Fotografía y Mejor Música.
Mientras nuestra entidad es bombardeada por la naturaleza —los efectos
del Frente Frío 2— y por diversos intereses políticos, este premio de un joven oriundo
de la capital es una bocanada de aire fresco para la agenda positiva de un
estado que es grande en su cultura y en la creatividad de su gente.
Andrés Ramírez —me comenta mi compañero y gran reportero José Juan García—
llevó su obra, entre el 14 y 18 de octubre, al cine Regal Battery Park de la
ciudad de Nueva York, como parte del periplo que el cortometraje documental
inició en Francia. En la Gran Manzana, “Ver Veracruz” es el único documental de
habla hispana que se ha presentado.
Filmado en su totalidad con un iPhone 17 Pro, “Ver Veracruz” pone el
nombre de Veracruz en el ámbito internacional con una propuesta de cine
independiente. El efecto de promoción turística ha sido impresionante, porque
las imágenes de la zona conurbada Veracruz-Boca del Río han brillado en la
arena internacional.
“Ver Veracruz te atrapa desde el primer momento; el documental busca
descubrir cuál es la esencia de Veracruz, qué hace a Veracruz especial, porque
por un lado tenemos el aspecto histórico, pero también está el aspecto social,
el aspecto cultural y muy poca gente que ‘La Bamba’ es de Veracruz”, ha dicho
el joven cineasta.
Con una duración de 16 minutos y musicalizado por un compositor
xalapeño, “Ver Veracruz” el joven cineasta cree, más que en la fuerza de la
tecnología y de los equipos de primera gama, en el valor de la historia y la
mirada. “El celular es simplemente otra cámara, lo que importa es cómo captamos
narrativas poderosas”, indica.
“¿Cómo entretener a los franceses? Fue la primera pregunta que yo
me hice, porque a los franceses a lo mejor no necesariamente les importa
la misma historia. Pero todas las personas en el planeta compartimos
familia, tradiciones, cultura, entonces aposté por ese tipo de historia”,
le respondió a Laura Cruz, de Diario de Xalapa.
“Ver Veracruz” nos lleva a un viaje —que para los porteños quizá sea muy
cotidiano—, pero para los extranjeros resulta muy atractivo: Los Portales del
Centro Histórico, el Estadio “Luis Pirata Fuente”, el Foro Boca y los barrios
tradicionales del puerto de Veracruz.
Su mirada, la mirada que proyecta en el documental, me hizo recordar la
obra de José Emilio Pacheco, quien tuvo un profundo amor por Veracruz. En el
poema “Los pájaros”, escribió: “La primera impresión de Veracruz en mi infancia
fue aquella densa marejada: negras aves que parecían traer la noche en sus alas”.
Sin embargo, en El principio del placer proyecta con más
transparencia imágenes que se podrían acercar mucho a “Ver Veracruz”, el
cortometraje de Andrés Ramírez. “Mientras viva –expresó Pacheco en una
entrevista en Crónicas del sabor– no me iré de aquí, Veracruz vive en
mis páginas; y ya que no pude nacer aquí pido a su mar que se apiade de mis
cenizas”.
Esta obra cinematográfica me llevó a pensar también en la escritora
veracruzana María Fernanda Melchor Pinto, quien en Temporada de
huracanes y Aquí no es Miami, por citar sólo dos de sus obras,
proyecta diversas realidades de la zona conurbada Veracruz-Boca del Río. Junto
con ellos, en la zona y en todo Veracruz, tenemos una pléyade de escritores y
escritoras que han proyectado siempre la grandeza de nuestro estado.
Qué bueno que hoy, Andrés Ramírez lleve a Francia, a Estados
Unidos y a otras latitudes del planeta, las imágenes del puerto jarocho. Como
veracruzano me sentiré siempre orgulloso de que en cualquier expresión
artística se lleve en alto el nombre de nuestro terruño. Tan tan.
@MValeraH















