CONTRASEÑAS
+ El
debate de la Protección de los Derechos de las Audiencias.
+
“Que el pueblo de México tenga acceso a información veraz”: Claudia Sheinbaum
+
“La ética no sólo obliga al periodista; también al médico o al ingeniero”:
Rocío Nahle
Miguel
Valera
El
debate de la censura —que ha surgido a raíz de la propuesta presidencial Lineamientos
Generales para la Protección de los Derechos de las Audiencias, que están en
consulta ciudadana hasta el 21 de agosto— tiene de fondo el hecho de que cada
uno de nosotros se siente con el derecho de poseer la verdad de una forma casi
absoluta.
Eso,
me parece que no es del todo cierto. La realidad, como lo he dicho en otras
ocasiones, es caleidoscópica, tiene muchos lados y colores y en cada lado hay
una persona que la acepta como tal. Habrá quien me diga que hay verdades
absolutas y que mi postura es relativista; le contestaría que preferiría el
relativismo en donde caben todas las voces.
Quienes
nos dedicamos a opinar de la realidad debemos decirle eso a nuestra audiencia.
Los opinólogos no somos dueños de la verdad. El hecho, el acontecimiento, como
se enseña en las escuelas del periodismo, es la pieza noticiosa primigenia en
donde se puede cribar la realidad con las preguntas del manual: quién, cómo, cuándo,
dónde y por qué. Todo lo demás se construye con la mirada y la historia del que
reportea.
Frente
al debate que se ha generado, este miércoles la presidenta Claudia Sheinbaum
Pardo, aclaró que el derecho de las audiencias es un principio establecido
en el artículo 6 de la Constitución Política, por lo que no constituye un
mecanismo de censura, sino que garantiza el derecho al libre acceso a
información plural y oportuna.
“Lo
que hay en el fondo es que no están de acuerdo con nuestro gobierno, porque
ellos quisieran tener los mismos privilegios que tenían antes; pero ya no,
México cambió, y cambió porque el pueblo de México lo decidió. ¿Hay
censura? No hay censura. ¿No se está de acuerdo con los lineamientos? Pues hay
que buscar adecuarlos para que sean más claros. Pero el derecho de las
audiencias es un principio constitucional”, comentó en la conferencia matutina.
La
presidenta Claudia Sheinbaum tiene razón. También la tienen quienes
sirven a otros intereses, a los intereses que no van con la Cuarta
Transformación. El ciudadano, el lector, debe cribar la realidad, debe saber
que hay posturas a favor y en contra y de ahí sacar un criterio. Si usted es
cuatroteista, apláudale a la presidenta y si usted no lo es, pues critíquela,
pero los que apuesten por el justo medio —al que se refería Aristóteles—
pues distingamos a unos de otros y formémonos un criterio de este debate.
En
lo personal considero que en todas las épocas de la historia se han intentado
imponer ideologías y criterios: liberales contra conservadores, les han llamado
a las posturas encontradas. A cada ciudadano nos toca identificar los intereses
y formarnos un criterio.
De
momento tiene que quedar claro lo que dice el párrafo segundo del artículo 6 cuando
establece que: “Toda persona tiene derecho al libre acceso a información plural
y oportuna, así como a buscar, recibir y difundir información e ideas de toda
índole por cualquier medio de expresión”.
La
consejera jurídica del gobierno federal, Luisa María Alcalde Luján, puntualizó
que los Lineamientos Generales para la Protección de los Derechos de las
Audiencia no hablan de sancionar contenidos ni que el Estado determinará qué es
verdad y qué no, sino que los propios medios de comunicación son
quienes deben de emitir un Código de Ética estableciendo cómo garantizar que la
información sea certificada y verificada, además de nombrar a un defensor de
audiencias y poner a disposición mecanismos de defensa.
Quienes
están circulando la versión de que con la nueva ley Federal de Comunicaciones
se acotará el derecho constitucional a expresarse están equivocados y son parte
de esa campaña permanente que la derecha mantiene en contra de los gobiernos
morenistas.
“Eso
no es cierto”, dijo el pasado lunes en su conferencia de prensa la gobernadora Rocío
Nahle García: “Como nunca en la historia de México, desde hace 8 años hay
libertad de expresión”. La mandataria veracruzana comentó que la libertad de
expresión no debería significar libertinaje o el derecho de los comunicadores a
decir mentiras o difamar. Dijo, abiertamente, que a veces hay excesos, “se
cruza la línea”, “hay difamaciones y mentiras” “o manipulaciones”, “hay afectaciones
a la sociedad y a terceras personas y se pierde el profesionalismo y la ética
del comunicador, del periodista”.
“Ustedes
hablaban de eso la semana pasada, que se debe hacer un censo”, le recordó la
mandataria a los comunicadores. “Me parece excelente, que la Comisión de
Periodistas haga su censo y todo lo demás. Así debe ser”.
“A
mi cuando alguien me pregunta yo contesto. Yo no pregunto si eres o no
periodista. Yo tengo que contestar a todos los veracruzanos. Sin embargo,
también, es momento de ordenar, es momento de retomar la ética en una profesión
tan noble como lo es la del periodista”, expuso Rocío Nahle.
La
ética, añadió, no sólo obliga al periodista, también al médico o al ingeniero.
“Si vas a ver a un médico él debe de tener una ética. Si tú lo consultas él te
debe decir: sí señora usted está enfermo del corazón, de lo que sea y no
estarle diagnosticándole una cosa mayor o menor para asustarlo”. Lo mismo
sucede con el ingeniero, asentó.
“Un
periodista es igual que un médico o un ingeniero, debe tener ética en su
profesión. Entonces, estos lineamientos que se están haciendo, que salgan, para
seguir protegiendo la libertad de expresión, pero con ética. Hay que ordenarnos
todos. Los políticos, los representantes, estamos expuestos. Si estamos mal
estamos mal, pero no es a través de amagos. Yo no trabajo así. Siempre lo he
dicho: el respeto es de ida y vuelta”.
La
gobernadora insistió en que el trabajo periodístico ayuda al gobernante, porque
cuando se hace un trabajo de investigación serio “me ayudan”, aseveró, para
referirse al caso reciente de Alto Lucero, en donde se obligó a trabajadores a
vender boletos de un baile. “Yo no sabía. Vamos a investigarlo y a decirle al
alcalde que no está ahí para eso”, asentó.
“Qué
bueno que se van a hacer los lineamientos y que sea lo mejor. Ustedes mismos
tienen que hacerlo. La Comisión de periodistas que haga su padrón”, concluyó. Así
que más claro, ni el agua. El padrón de medios en Veracruz estará en la cancha
de los propios comunicadores. Eso es sin duda una oportunidad para que el
propio medio se dignifique. No hay duda.
@MValeraH

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