CONTRASEÑAS
+ Aunque a muchos les duela, Veracruz, a la baja en homicidios.
+ Así lo revelan datos del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional
de Seguridad Pública.
+ El gobierno de Rocío Nahle García está dando resultados en materia de
seguridad.
Miguel
Valera
Si nuestra responsabilidad social es apegarnos al discurso de la
realidad, tenemos que decir que el tema de la seguridad pública no ha sido
fácil en los años recientes en Veracruz. Los últimos gobiernos han tratado de
dar batalla a este flagelo que lastima la vida personal y comunitaria de las y
los veracruzanos. Sin embargo, hay logros, hay buenas noticias y eso también
resulta relevante consignarlo para el imaginario colectivo.
Aunque a muchos les duela —los que quieren que a nuestro estado le vaya
mal— Veracruz ha logrado la reducción de homicidios dolosos más importante de
la última década. De enero a agosto del 2026, se han registrado en la entidad
549 asesinatos, el número más bajo desde el 2016 -hace 10 años- cuando en ese
periodo se cometieron 683 delitos de esta naturaleza.
A pesar del constante golpeteo y del ruido mediático que se ha intentado
meter en contra de la administración estatal y las autoridades encargadas de
procurar justicia, la entidad se ha colocado fuera de los 7 estados que
actualmente concentran el 49.3 por ciento del total de los casos en el país.
La estrategia de cateos, de cero impunidad y las detenciones de
generadores de violencia reflejan el trabajo que ha hecho el gobierno de Rocío
Nahle García en materia de seguridad durante los dos primeros años de su
administración.
Para tener una idea clara de los resultados, basta echar un vistazo a
las estadísticas del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad
Pública. Por ejemplo, entre enero y agosto del 2017, hubo 1093 homicidios
dolosos en Veracruz, el doble de la cifra de este año, sin olvidar que en aquel
entonces gobernaban en la entidad Miguel Ángel Yunes Linares y Enrique
Peña Nieto en la República Mexicana.
Es decir, los gobiernos de la Cuarta Transformación tanto a nivel
nacional como estatal han logrado, mediante un trabajo coordinado, resultados
palpables para la población veracruzana.
Cifras contundentes y hechos que unos cuántos quieren opacar con pura
demagogia y falsedades en discursos negativos, pero sin mostrar la realidad
tangible.
La gobernadora Rocío Nahle García sabe que los números son fríos,
pero no ha bajado la guardia y, por el contrario, mantiene una estrategia de
atención a las causas, apoyos a la población y campañas como “Cuida a tus
hijos” para alejar a la niñez y la juventud de las drogas.
A la par, el trabajo de inteligencia continúa con retos claros: acabar
con células delictivas, grupos delincuenciales de alto nivel y generadores de
violencia buscados en territorio nacional, blindando a las familias cueste lo
que cueste.
Aunque les duela, en Veracruz no cabe la impunidad y la entidad no es
guarida de delincuentes.
Además, hay otros datos que este reportero ha consignado a lo largo y
ancho de la entidad veracruzana, el interés de este gobierno por apoderarse de
los espacios públicos, por empoderar al ciudadano, porque niñas, niños,
jóvenes, tomen la calle, los parques, las plazas públicas, con eventos
culturales, artísticos y recreativos.
Los múltiples y variados festivales que se han impulsado en el
territorio veracruzano son muestra fehaciente de que hay estrategia, de que hay
proyecto, de que se tiene interés de que seamos las y los veracruzanos quienes
nos apoderemos de lo que es nuestro, el espacio público.
Esta estrategia, que se ha aplicado de manera local —yo he sido testigo,
por ejemplo, de la convivencia que se genera en la Plaza Lerdo de Xalapa con
los jueves musicales que promueve la Secretaría de Gobierno de Veracruz— ha
sido promovida incluso por la Organización de las Naciones Unidas (ONU), en un
plan que gestiona la seguridad ciudadana en los espacios públicos mediante un
enfoque participativo, preventivo e inclusivo que busca proteger los derechos
humanos y la convivencia pacífica.
Soy un convencido de que los buenos somos más y que el mal se vence a
fuerza de bien. Así, en ese tenor, las autoridades del Gobierno del Estado de
Veracruz impulsan los festivales artísticos de norte a sur del territorio
veracruzano, junto con una estrategia que ha permitido detener la ola delictiva
de otros tiempos.
Aún falta mucho por hacer. No hay duda. Veracruz no es un estado, es un
país entero, con regiones diversas, con múltiples intereses, paso estratégico
del sureste del país y es normal que sea foco de intereses delictivos, pero no
hay duda que hay gobierno, hay estrategia y el interés de una gobernadora por
dar resultados.
@MValeraH

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