CONTRASEÑAS
+ Banderilla, el nepotismo y compadrazgos que exprimen el erario
municipal.
+ Llenan de familiares la nómina del Ayuntamiento que preside José
Antonio Sangabriel Fernández.
+ Además de las denuncias administrativas se avizora una crisis de agua.
Escríbe Miguel
Valera
Dice el refrán popular mexicano que “el que no ha tenido y llega a
tener, loco se quiere volver”. Algo así le está pasando a don José Antonio
Sangabriel Fernández, presidente municipal de Banderilla, el ex ampáyer
profesional de la Liga Mexicana de Beisbol que llegó a este cargo por una
tragedia, el fallecimiento del entonces candidato electo, Arnulfo Rodríguez
González.
Aunque arrancó una que otra obra —aquí hemos consignado el domo del
Telebachillerato de Banderilla, la barda perimetral de la Escuela Primaria Luis
Martínez Murillo o la atención del Centro de Salud instalado, debido al mal
servicio que brinda el sector estatal del ramo—, lo cierto es que el primer
edil se ha servido con la cuchara grande para manejar ad libitum el
presupuesto de 120 millones con el que cuenta esta demarcación.
Además de la abultada nómina, en donde destaca una pléyade de
familiares, caso que ya se encuentra en el Órgano de Fiscalización Superior del
Estado (ORFIS) y en el Congreso del Estado de Veracruz, don José Antonio
Sangabriel Fernández enfrenta una crisis de salud pública que podría
convertirse en una catástrofe para este municipio.
Sí, así como usted lo lee. Como usted lector seguramente sabrá, en el
año 2006, el entonces alcalde Rafael Vázquez Jiménez —de feliz memoria—,
compró en Irlanda, para esta demarcación, una Planta de Tratamiento de Aguas
Residuales que a pesar del costo millonario a los pocos años presentó fallas y
quedó en desuso.
Hasta la fecha, ningún gobierno local le ha metido mano ni mucho menos
ha controlado la explotación que se ha dado cerca, por ejemplo, de La
Haciendita, en donde se han venido contaminando y perdiendo los manantiales,
por la extracción descontrolada de arena.
Además, según datos de especialistas consultados, estudios recientes del
agua de Banderilla reporta alta concentración de heces fecales, lo cual podría
generar graves brotes de cólera o fiebre de tifoidea. La presencia de parásitos
y protozoos en el vital líquido podría contener amebas o giardia, causantes de
infecciones severas.
Sin embargo, al presidente municipal José Antonio Sangabriel
Fernández; a la síndica Estefanía Cruz Morales y a la regidora Miriam
Lagunes Marín, esto no parece preocuparles. A lo que ellos están atentos es
a la nómina municipal y a los salarios elevados que devengan familiares y
amigos, los cuales van de los 15 a los 25 mil pesos.
Según una denuncia pública —cuya, copia, insistimos, ya se encuentra en
el ORFIS y en el Congreso del Estado— las más privilegiadas de la nómina
banderillense son Zaida Abigail Portilla Portilla y Briseia
Sangabriel, hijastra y sobrina del presidente municipal.
Entre los familiares de la síndica estarían Eva Gabriel Hernández,
suegra; una tía de nombre Rosalía; Briseida Ake Sangabriel y Tomás
de Jesús González, sobrinos. Además, el psicólogo Carlos Josué Ramos
Goytia, esposo de su prima y sobrino de la señora Eva Gabriel; Joseth
Catalina Laiz Gabriel; Nancy Edith NathaeI Acevedo, hermana del
esposo de la hija de doña Eva; Judith Osorio Gabriel, sobrina; Fany,
que labora en CMAP, concuña de Ana Gabriel.
A su vez, de la Regidora Primera, estarían en la nómina del gobierno
local su esposo Adrián Gabriel y su concuña Claudia Aburto Viveros.
También, en las direcciones municipales se mencionan a Tania Achaval Verá
y su hijo en la Comisión Municipal de Agua Potable y Saneamiento; Alan Parra
y su esposa Karla Yannet Dimas Velásquez; Rafael Medina Ortega,
Director del Deporte y su tía Sagrario Medina Zurutuza; Mario Larrea
Freycinier y Blanca Raquel Hernández García.
Aunque en la lista se mencionan a familiares del fallecido alcalde
electo, Arnulfo Rodríguez González como son Arnulfo Gerardo Gustavo
Rodríguez del Ángel y sus hermanas Allysson y Damara Roxanne
Rodríguez Núñez, así como Gabriela Núñez, mamá de Allysson,
quien funge como directora de la Casa del Abuelo, lo cierto es que ellos, dada
la situación que se vivió, tendrían derecho de trabajar en este gobierno.
Las cosas en Banderilla están más que calientes. Aunque el alcalde José
Antonio Sangabriel Fernández ha dicho que está trabajando, que está dando
resultados, que está haciendo obras, lo cierto es que estas denuncias
ciudadanas bien podrían crecer y convertirse en una bola de nieve que podría
acabar con lo poco bueno que podría estar haciendo.
Si los expedientes, que ya han empezado a circular por aquí, allá y
acullá —y no nos referimos a los de la vida íntima-privada, que esos, al menos
en este espacio no tocaremos— se consolidan y toman la ruta legal, Banderilla
dará noticias nada agradables para los banderillenses que sólo quieren a un
gobierno de resultados. Pero bueno, ya veremos qué sucede con el paso de los
días. Tan tan.
@MValeraH

No hay comentarios:
Publicar un comentario