IMPRONTA
Nómina educativa como
botín
Carlos Miguel Acosta
Bravo
Los resultados de la Auditoría Superior de la
Federación (ASF) sobre el ejercicio fiscal 2025 son relevantes porque exhiben
fallas de control en la nómina educativa de Veracruz y Oaxaca que no son meros
errores contables. Afectan recursos federales destinados a educación básica y
normal, y tocan directamente la relación entre gobiernos estatales y
organizaciones sindicales como el SNTE y la CNTE. Su impacto dependerá de si
las autoridades convierten las observaciones en depuración real de nóminas,
sanciones y recuperación de recursos, o solo en un episodio de desgaste
político.
En Veracruz, la auditoría 2126 al Fondo de
Aportaciones para la Nómina Educativa y Gasto Operativo (Fone) dejó 48 millones
657 mil 604 pesos pendientes de aclarar y emitió ocho pliegos por probable daño
a la hacienda pública federal. El hallazgo principal fue el pago de 38.9
millones de pesos a 105 trabajadores con plazas simultáneas en centros
escolares geográficamente incompatibles.
También identificó 5.46 millones de pesos pagados a
personal con licencia sin goce de sueldo, 2.25 millones a trabajadores después
de su baja y 648 mil pesos a 14 personas con registro de defunción. Además,
observó 543 mil 355 pesos pagados a una persona que realizaba actividades en el
SNTE sin acreditar funciones vinculadas con educación básica o normal.
En Oaxaca, la ASF detectó irregularidades en el
IEEPO por cerca de 100 millones de pesos, incluidos 10.9 millones pendientes de
aclarar por personal con más de una plaza, cargos de elección popular o
registros de defunción. También encontró pagos por 9.6 millones de pesos a 50
trabajadores que ocupaban cargos de elección popular sin acreditar funciones
educativas, y 387 mil pesos a cuatro personas con registro de defunción.
El Fone no es una bolsa discrecional, está
destinado a sostener la nómina educativa y el gasto operativo de la educación
básica y normal. Cuando se pagan plazas inexistentes, incompatibles, a personas
dadas de baja o fallecidas, el recurso público deja de llegar al aula, a
materiales, a infraestructura o a servicios educativos.
El daño no se mide solo en millones de pesos. Se
mide en escuelas sin condiciones adecuadas, en plantillas desequilibradas, en
maestros que cargan con mayor carga laboral y en la pérdida de confianza de las
familias. Si una plaza se usa como prebenda sindical o política, el derecho a
una educación pública de calidad se convierte en moneda de intercambio.
Los hallazgos tienen un componente político
inevitable. En Veracruz, la ASF observó pagos a un trabajador con funciones
sindicales sin acreditar labores educativas; en Oaxaca, detectó pagos a
personas con cargos de elección popular y plazas múltiples. Estos casos colocan
bajo la lupa una práctica histórica, el uso de plazas, comisiones y
recomendados como mecanismo de influencia sindical.
Para el SNTE en Veracruz, el riesgo es reputacional
y organizativo. Si la auditoría se traduce en revisión de comisionados,
validación de funciones y depuración de nómina, el sindicato podría perder un
instrumento de poder interno y de negociación con el gobierno estatal. Para la
CNTE en Oaxaca, donde el IEEPO tiene una historia de fuerte presencia sindical
y conflictos por el control de plazas, los hallazgos pueden reactivar una
confrontación entre control administrativo del sistema educativo y estructuras
de representación magisterial.
Sin embargo, hay que ser cuidadoso, las
observaciones de la ASF no equivalen, por sí mismas, a una sentencia de
corrupción ni a una responsabilidad penal individual. Son hallazgos que exigen
aclaración, documentación y, en su caso, determinación de responsabilidades. El
problema político surge cuando la depuración se aplica de forma selectiva, como
castigo a un sindicato o como protección de otro.
La prueba para ambos gobiernos será demostrar que
la revisión no es un operativo político, sino una política de estado para
limpiar la nómina educativa. Eso requiere tres acciones concretas:
En primer lugar, una depuración verificable, en
donde se deben actualizar padrones, cruzar datos con actas de defunción, altas
y bajas, comisiones, licencias y ubicaciones de centros de trabajo; En segundo
y el más importante la recuperación del recurso público, exigir reintegros,
retenciones o responsabilidades administrativas cuando se acredite pago
indebido; y en tercero reglas transparentes para comisiones, publicar
criterios, listas de comisionados, funciones reales, plazos y mecanismos de
revocación, evitando que la plaza educativa funcione como recompensa sindical o
política.
Si el gobierno de Veracruz usa los hallazgos para
presionar al SNTE sin un proceso técnico y transparente, puede generar
conflicto magisterial, paros y desgaste del servicio educativo. Si el SNTE o la
CNTE responden con resistencia frontal, sin aceptar auditorías ni depuración,
reforzarán la percepción de que las plazas son un botín corporativo en la
educación, antes que un instrumento para atender a niñas, niños y adolescentes.
La salida no es confrontación, sino
corresponsabilidad. Los sindicatos pueden defender derechos laborales legítimos
sin proteger irregularidades; los gobiernos pueden depurar nóminas sin
criminalizar la organización sindical ni utilizar la auditoría como arma
política.
La ASF tiene ante sí una oportunidad para demostrar
que la fiscalización puede llegar hasta el corazón de las estructuras de poder
educativo. Pero también los gobiernos de Veracruz y Oaxaca tienen la obligación
de responder con hechos, depurar nóminas, recuperar recursos, sancionar
responsabilidades y garantizar que cada peso del Fone llegue a la escuela.
Si eso ocurre, las observaciones dejarán de ser un
escándalo y se convertirán en una reforma silenciosa del sistema educativo. Si
no, el resultado será el de siempre: millones observados, sindicatos
desgastados, gobiernos confrontados y las aulas y las escuelas que siguen
esperando recursos que nunca llegaron.
Aviso legal: Las opiniones, análisis y juicios
vertidos en este espacio son responsabilidad exclusiva del autor y no reflejan
la posición editorial de The México Times. Nuestro sistema informativo promueve
la comunicación con migrantes mexicanos,
la pluralidad de ideas y el ejercicio de la libertad de expresión: el
contenido no representa una postura oficial de la empresa ni de sus directivos.

No hay comentarios:
Publicar un comentario