CONTRASEÑAS
+ Director
del CECyTEV, entrampado por red de intereses en institución.
+
El yerno de Carmen Medel Palma tendrá que dejar pasar o aliarse con los
operadores.
+
Sospechosismo en el movimiento de Sócrates Aguilar Salomón de Catemaco al
puerto de Veracruz.
Miguel
Valera
Vaya
sorpresas que se ha llevado en el Colegio de Estudios Científicos y
Tecnológicos del Estado de Veracruz (CECyTEV), el director César Aram
Soriano Betanzo, quien fue colocado en esta posición por la gobernadora Rocío
Nahle García, por la cercanía, amistad y reconocimiento que le ha tenido a
la doctora Carmen Medel Palma y a su hija Vianey Cruz Medel,
esposa del ahora funcionario educativo.
El
yerno de la doctora Carmen Medel Palma pensó que llegaría a la tierra de
Jauja, para administrar un sistema con 31 planteles, más de 26 mil 800 alumnos
y una plantilla laboral de unos mil 200 trabajadores entre docentes, personal
administrativo y de servicio a la educación. Pensó incluso, como lo está
haciendo en el COBAEV la directora Lorena Martínez Cabrera —tema que
abordaremos en otra entrega—, que administraría ad libitum las tienditas
escolares, pero oh sorpresa, nomás nanay de nanay.
Sí,
el jefe máximo, el líder supremo, el jefe de jefes en los subsistemas
educativos es nada más y nada menos que el subsecretario de Educación Media
Superior y Superior, David Agustín Jiménez Rojas. En sentido estricto,
en el organigrama, así debe ser, pero no en una dependencia en donde la única
que decide todo es la titular del Poder Ejecutivo y su única operadora, tal y
como lo publicó y re publicó la Gaceta Oficial del Estado, es la Directora de
Recursos Humanos, Rachel Guadalupe Hernández Domínguez.
Pero
hábil como suele ser, el subse David Agustín Jiménez Rojas sigue
colocando a sus parejas y ex parejas del extinto Instituto Veracruzano de
Acceso a la Información y Protección de Datos Personales (IVAI), en puestos
claves del CECyTEV, a pesar de que no cuentan con experiencia en materia
educativa.
Pero
bueno, hábil como suele ser, nuestro personaje de marras se apoderó de todas
las posiciones y ha dejado al director César Aram Soriano Betanzo
chiflando en la loma con los compromisos que le encargó su suegra, la doctora Carmen
Medel Palma. Hasta ahí, pues nada irregular, sólo estilos de hacer política
y las viejas estrategias del “toma todo” que han sido pan de cada día en todas
las expresiones políticas.
Sin
embargo, lo que ha llamado la atención es el caso de la designación del nuevo
director del plantel 28 del CECyTEV en el puerto de Veracruz, el maestro Sócrates
Aguilar Salomón, quien fue trasladado —para no decir que salió huyendo—,
del plantel 26 de Catemaco. El maestro, originario de Acayucan, quien al
parecer ha tenido una destacada carrera académica, siguió el canto de las
sirenas.
En
el tablero de ajedrez administrativo aparecieron los nombres de la diputada
federal por Cosoleacaque, Magaly Armenta Olivares y del diputado petista
local, Vicente Aguilar Aguilar. “Ellos fueron quienes recomendaron al
maestro Sócrates Aguilar Salomón”, se oyó decir en el Kilómetro 4.5.
para justificar el movimiento, el interés, la prestancia administrativa.
Sin
embargo, en realidad, lo que pasó es que se destapó la cloaca de diversas
irregularidades administrativas. La más notoria, las actividades y gastos por
al menos 600 mil pesos del programa “La Escuela es Nuestra”, del ejercicio
fiscal 2025 del Plantel Catemaco con clave de CCT 30ETC0027H y No. de inmueble
301NM_0345A.
Ahí,
según consta en este documento que por la climatización de algunas áreas del
centro escolar, nueve computadoras, 3 proyectores, 4 cámaras de vigilancia,
compra de equipo de sonido, una impresora multifuncional, 11 sillas
secretariales, 10 sillas de plástico y una bandera, se gastaron 600 mil pesos.
El
acta de este programa fue avalada por el arquitecto Jonathan Bautista Rivera
—operador y cercano al Delegado de los Programas para el Bienestar en Veracruz—
el cual indica que “se realizó inspección, verificación por los presentes antes
mencionados y se dieron a conocer los trabajos realizados”. Entre esos
presentes estaba la Presidenta del Comité Escolar de Administración
Participativa, Sarahy del Carmen Mendoza Zetina, entre otros.
Este
reportero tuvo acceso también a una factura por 388 mil 111 pesos con 88
centavos, por concepto de “trabajos de instalación eléctrica para climas de 2
toneladas”, emitida por la persona física Juana María Martínez Martínez,
emitida al Colegio de Estudios Científicos y Tecnológicos del Estado de
Veracruz.
Fuentes
de esa institución —que han pedido el anonimato a este reportero— comentan, que
las 9 computadoras entregadas en la institución son reconstruidas y de mala
calidad; que los proyectores apenas y prenden y que las cámaras de vigilancia
son de las que venden en Temu, de 140.69, de muy mala calidad y bajísima
resolución.
Algo
no cuadra en las cifras y algo no cuadra con el discurso de honestidad que
tanto ha pregonado el gobierno de la 4T en Veracruz y México. Quizá, usted,
amable lector, podría decir que esto es peccata minuta, una falta
pequeña, un detalle administrativo. Sin embargo, creemos, que quien no es
honesto en lo poco tampoco lo será en lo mucho.
Además,
el pasado 09 de agosto, la Secretaría Anticorrupción y Buen Gobierno informó que,
de enero a junio de este año, impuso sanciones a 226 personas servidoras
públicas del Gobierno Federal con cargos de nivel mando, por corromper el
ejercicio de la función pública, al incurrir en faltas administrativas no
graves, que van desde amonestaciones públicas y privadas hasta destituciones.
@MValeraH

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