CONTRASEÑAS
+ Manuel Huerta, la apuesta al olvido en la política.
+ Ranulfo Márquez Hernández, con gorra de MORENA, entre los invitados
especiales.
+ ¿Le propondrá el operativo “Ladrones de elecciones” que tan famoso fue
en Boca del Río?
Miguel
Valera
El senador Manuel Huerta Ladrón de Guevara, como muchos
políticos, le apuestan al olvido. Sí, a la flaca memoria de mexicanos y
veracruzanos. A muchos no se nos olvida cómo se inició en San Bruno, cómo se
vinculó, en esa época con Dante Delgado Rannauro y Miguel Ángel Yunes
Linares, dos personajes que han sabido medrar de este oficio.
Convertido en un “contestatario”, el xalapeño con raíces naolinqueñas,
egresado de la Facultad de Sociología de la Universidad Veracruzana, anda
desesperado porque todo mundo le dice al oído que puede ser el próximo
gobernador de Veracruz. Qué bueno que tenga aspiraciones. Qué bueno que trabaje
por ello. Qué malo que sea con las armas de la vieja política que tanto dice
despreciar en sus discursos demagógicos.
Para muestra, la elocuente presencia de don Ranulfo Márquez Hernández,
quien con gorra morenista lanzó vivas y vítores al senador Manuel Huerta
Ladrón de Guevara. A su lado el doctor Lenin Torres Antonio, un
reconocido académico, quien estuvo por muchos años enquistado en la Universidad
Popular Autónoma de Veracruz (UPAV) y que como ideólogo del PRI, se encargó de
crear plataformas políticas.
Ranulfo Márquez Hernández, no hay que olvidarlo tampoco, estuvo vinculado al famoso caso de
“Ladrones de elecciones” en 2013, un hecho que causó revuelo nacional e
internacional por la operación política realizada en Boca del Río, utilizando
programas sociales. A su lado, otro personaje histórico, Salvador Manzur
Díaz, quien recién nombrado secretario de Finanzas del entonces gobernador Javier
Duarte de Ochoa, tuvo que renunciar por este escandaloso episodio político.
Ambos personajes, cobijados en el morenismo de Cuitláhuac García
Jiménez, tuvieron incluso acceso a espacios públicos, como el del Órgano de
Fiscalización Superior del Estado de Veracruz (ORFIS) en donde el ex jugador
beisbolero tuvo posiciones de familiares y “amistades” íntimas. Hoy, con su
gorra guinda, aplaude al senador Manuel Huerta Ladrón de Guevara,
convencido de que “ya le toca”, que “viene la suya”, para recuperarse de la
época de vacas flacas.
Otros de los grandes personajes que acompañaron al senador morenista fue
la señora Ivonne Cisneros Luján. Hoy todavía los xalapeños recuerdan el
gran papel que hizo como síndica de Xalapa al lado de otro innombrable, el
también defeño, Hipólito Rodríguez Herrero. Juntos, como dinamita,
abonaron al desastre en la administración pública que tuvo que levantar su
sucesor Ricardo Ahued Bardahuil.
Pero bueno, don Manuel Huerta tuvo el pasado domingo sus cinco
minutos de fama. Aprovechó para defenderse de lo que ha llamado una campaña
orquestada y dirigida en su contra, sin darse cuenta quizá que él es su propio
enemigo. “A fuerza de mentiras quieren llevarnos a punto para que no sepamos a
quién creer”.
“Hoy hay una gran disputa por el sentido de la vida pública. Una mentira
puede repetirse miles de veces en una hora. Verdades a medias. Se alimenta la
confusión. Una sociedad confundida es más vulnerable. La verdad no pertenece a
ningún partido político ni a ningún gobierno”, con aire de Harry Frankfurt, el
filósofo norteamericano, famoso por su ensayo “Sobre la charlatanería”.
Fue curioso que nunca citara por su nombre a la gobernadora Rocío
Nahle García pero sí se lanzó contra ella al referir, en una parte del
discurso, el slogan gubernamental “Por amor a Veracruz”.
“A veces hablamos del amor en política y parece una palabra demasiada
grande.
El amor es el epicentro de la 4T, un amor que se hace política pública,
que se convierte en derecho. Amor al prójimo significa atención para el que
enferma, agua para la comunidad, un precio justo para el que produce, lucha
porque aparezcan los desaparecidos. El amor a la patria se demuestra cuidando a
todas y todos”, aseveró.
El senador Manuel Huerta Ladrón de Guevara anda abiertamente en
campaña política. Faltan cuatro años para que inicie el nuevo proceso
electoral, pero al legislador se le queman las habas. No hay que olvidar que en
la vida como en la política algunas veces del plato a la boca se cae la sopa.
Tan tan.
@MValeraH

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