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viernes, 26 de febrero de 2016

ARTICULISTA INVITADO:RODOLFO HERRERA

Vivir en el Golfo

EL PRECIO DE LA BELLEZA
     En el intento por alcanzar la belleza, mejorar su figura o modificar su apariencia, cientos de mujeres recurren a presuntos médicos especialistas sin saber que están en peligro de muerte. Ante esto, las autoridades sanitarias mexicanas no hacen nada por proteger a las pacientes.
     Los nombres de las víctimas van desde celebridades del mundo artístico, empresarios y personas, sobre todo mujeres, que buscan mejorar sus condiciones de vida sometiéndose a auténticos charlatanes, afiliados a la AMCPER.
     Se trata de la Asociación Mexicana de Cirujanos Plásticos Estéticos y Reconstructivos, la AMCPER, que celebra su congreso internacional en la zona conurbada Veracruz-Boca del Río, misma que pretende entregarle mañana un reconocimiento al Comisionado Federal para la Prevención de Riesgos Sanitarios, la Cofepris, Mikel Arriola.
     El hecho, por simple que parezca, parece avalar el maridaje que existe entre la AMCPER y la Cofepris, pues con los antecedentes que han surgido en las últimas horas, la segunda debería tirar al suelo el reconocimiento y buscar que se sancione penalmente al organismo que aglutina médicos con antecedentes penales, prófugos de la justicia, indiciados por crímenes en el quirófano.
     Y todo se supo por la psicóloga australiana Andrea Lorange Sarmonikas, quien narró dramáticamente lo ocurrido a su hermana Evita Nicole hace once meses en Mexicali, a manos del cirujano Víctor Ramírez, afiliado a la AMCPER, quien la operó de una liposucción en el abdomen para sacarle grasa que pretendía inyectarle en los glúteos para aumentarle.
    Evita Nicole Sarmonikas llegó de Australia para someterse a esa operación, la joven era muy delgada, razón por la cual el médico le perforó cuatro veces el pulmón, según dictaminó el Instituto de Medicina Forense en Baja California Norte.
     Andrea Lorange Sarmonikas no hablaba español cuando autoridades sanitarias y médicos le dijeron que repatriara el cuerpo de su hermana Evita porque ahí todo había acabado, la mujer se negó e inició una investigación por su cuenta y con la ayuda de la embajada de Australia comenzó a entrevistarse con varias mujeres que quedaron con secuelas, mutilaciones y otras difuntas, cuyos familiares se negaron a hablar del tema por pena.
     Así fue como comenzaron a conocerse las dramáticas historias de afectadas, que abundan en toda la república, algunas del mundo del espectáculo como Alejandra Guzmán con una operación de glúteos similar a la de Sarmonikas, la esposa del actor Carlos Benavides “Güicho Domínguez” cuya esposa aún no se recupera, la cantante ranchera Lucha Villa que aun convalece por una liposucción, en Veracruz la joven agente del Ministerio Público Emperatriz Carlota, quien falleció apenas hace dos años por una cirugía estética.
     Con todos esos antecedentes, los Cirujanos Plasticos, Estéticos y Reconstructivos vinieron a refugiarse a Veracruz con su Congreso Internacional, pretendiendo pasar desapercibidos para el juicio popular, pero no fue así.
     De inmediato se supo que esos presuntos cirujanos, algunos que ni médicos son, están prófugos de la justicia, se les ha comprobado que obtienen un certificado para ejercer la especialidad con tan solo un curso de fin de semana y eso, lo debería sancionar la Cofepris.
     La lucha de Sarmonikas ha dejado de manifiesto que la AMCPER ha tolerado y propiciado ese tipo de prácticas pasando por encima de las autoridades.
     Desde luego no todos los médicos son así y hay especialistas de prestigio, pero no los que a todas luces, ejercen una profesión sin presentar la documentación adecuada que garantice la vida de sus pacientes.
NARRO Y LA COFEPRIS
     Cuando creemos que todo lo hemos visto, al México que no termina de salir de su incredulidad lo vuelven a despertar con casos de corrupción que involucran a instituciones encargadas de proteger la salud de los mexicanos. Esto es muy sencillo ¿Por qué el Secretario de Salud José Narro y el titular de la Cofepris no ponen cartas en el asunto y clausuran definitivamente esos certificados que ponen en riesgo la vida de las personas? ¿Encuentra usted un motivo por el cual no puedan clausurar esas clínicas de la muerte y cancelar esas certificaciones? En breve le contaré más.
Comentarios a: vivirenelgolfo@gmail.com

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